sábado, 4 de febrero de 2012

EX DICTADOR MORALES BERMUDEZ DEBE SER JUZGADO AHORA


La derecha y los sectores conservadores no sólo persisten en llamar “expresidente” al exdictador Fujimori, sino que recuerdan con rendida gratitud a quien salvó sus intereses de la “catástrofe comunista” durante la segunda mitad de la década del 70’: el tiránico general Francisco Morales Bermúdez. ¿Qué más le agradecen?... Supuestamente, para quienes tienen una lectura distorsionada de nuestra historia, Morales Bermúdez habría devuelto el poder a la civilidad, convocando primero a una Asamblea Constituyente (1978-79) y luego a las elecciones presidenciales de 1980. Pero la verdad es otra: el general FMB fue expulsado del poder por presión de las luchas sociales en ascenso que pusieron en jaque al régimen castrense. Este proceso iniciado con el gran Paro Nacional del 19 de julio de 1977, al cual se sumaron las huelgas nacionales indefinidas del SUTEP y CENTROMIN, vino acompañado del aumento del caudal de votos para partidos de izquierda, de una maduración creciente de la conciencia popular y de un desarrollo de la acción directa de masas. El Perú se hizo ingobernable para el dictador y tuvo que apostar por la salida democrática de la mano de las fuerzas más anticomunistas (APRA-PPC) e integrándose al Plan Cóndor, monstruosa estrategia diseñada por el Pentágono yanqui para los dictadores de América del Sur. Hoy se pide la extradición del exdictador, pero el Congreso se ha opuesto rotundamente. Morales Bermúdez niega que el Perú estuvo integrado al Plan Cóndor, pero aquí brindamos algunas señales que lo desmienten.

EL PLAN CÓNDOR.-

Fue una estrategia antisubversiva continental basada en la coordinación de las dictaduras militares sudamericanas para “frenar el avance del comunismo” y perseguir, secuestrar, asesinar a opositores políticos durante las décadas de 1970 y 1980. Los dictadores sudamericanos contaron para este tipo de asistencia recíproca con la protección del gobierno norteamericano, de la CIA y del FBI. Igualmente contaron con asesoramiento del sionismo israelí.

Como muestra ofrecemos un recuento de víctimas chilenas después de la caída de Salvador Allende, derrocado por el golpe militar del general Augusto Pinochet en 1973. En septiembre de 1974 es asesinado en Buenos Aires, el general Carlos Prats, ex comandante en jefe del ejército chileno: agentes de la DINA chilenos se movilizaron a Buenos Aires y contaron con la colaboración argentina. En 1975 en Italia intentan matar a Bernardo Leighton, alto dirigente del partido Demócrata Cristiano chileno, exiliado en Roma. En 1976 estrategas de la Operación Cóndor facilitan la coordinación chileno-paraguaya para llevar un equipo de asesinos a Washington y matar al ex canciller chileno Orlando Letelier. Este crimen también fue coordinado con agentes anticomunistas cubanos-norteamericanos.

EL CASO MAGUID.-

Carlos Maguid era un ciudadano argentino residente en el Perú, acusado de participar en el secuestro del general Aramburú (ex dictador argentino), pero fue amnistiado por el presidente Cámpora. Vivía aquí exiliado al margen de la política. El martes 12 de abril de 1977, a las 11 am, Maguid salió de su casa ubicada entre las avenidas Javier Prado y Petit Thouars (San Isidro), pero fue secuestrado por militares peruanos. Entre los plagiadores se identificó a José de Vivero, Julio Vargas Martínez, Daniel Bravo Castrillón y Héctor Matta Rosingana. Maguid fue entregado posteriormente a militares argentinos que lo sacaron clandestinamente del Perú, vía Bolivia, hasta la Argentina, donde fue conducido a la Escuela Mecánica de la Marina, famoso centro de torturas, del cual desapareció misteriosamente en 1979.

El secuestro de Maguid se produjo cuando era ministro del Interior el general Luis Cisneros Vizquerra, apodado “El Gaucho” por haber cursado estudios militares en Argentina. El jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército era el general Fernando Velit Sabatini, luego ministro del Interior, condecorado por la embajada argentina después de la desaparición de Maguid.

DEPORTADOS PERUANOS A LAS PRISIONES DE VIDELA.-

El 25 de mayo de 1978 quince ciudadanos peruanos fueron deportados la Argentina y encerrados en cárceles militares. Como se sabe, el dictador argentino Rafael Videla solía torturar, asesinar y desaparecer subversivos en cumplimiento del Plan Cóndor. A su vez cientos de estudiantes peruanos fueron expulsados de Argentina y algunos, con menor fortuna, desaparecieron después de ser capturados por paramilitares.
Entre los deportados a la cárcel de Jujuy, bajo la dictadura de Videla, recordamos a los civiles Ricardo Letts, Javier Diez Canseco, Hugo Blanco, Ricardo Napurí, Genaro Ledesma, Ricardo Díaz Chávez, Humberto Damonte, Justiniano Apaza, Valentín Pacho; como también a los militares y marinos: Eloy Villacrez, Guillermo Faura y José Arce Larco. Para matizar la “unidad ideológica” del grupo, la dictadura de Morales Bermúdez incluyó al periodista de ultra derecha Alfonso Baella Tuesta.

El martes 13 de junio de 1978, estos deportados peruanos salieron de Argentina con diferentes destinos. Luego retornarían al Perú gracias a la presión de sus respectivas agrupaciones políticas y a las luchas que arrinconaban a la dictadura militar.

MONTONEROS ARGENTINOS SECUESTRADOS Y ASESINADOS EN LIMA.-

Quien lea el libro “Muerte en el Pentagonito” de Ricardo Uceda, se dará con un capítulo ilustrativo acerca de la intromisión de paramilitares argentinos en el Perú y el secuestro de activistas montoneros bajo el gobierno de Morales Bermúdez.

El día 12 de junio de 1980, cercano a entregar el poder a la civilidad, el dictador Francisco Morales Bermúdez permitió que militares argentinos, con la complicidad de sus colegas locales, secuestraran a cinco ciudadanos de esa nacionalidad, entre los que recordamos a Inés Santos de Acabal, Julio César Ramírez y Esther Gianotti de Molfino, que fueron plagiados en sus viviendas de Miraflores a plena luz del día. El día 13 desaparecieron dos personas más entre las que se cuenta al hijo de Esther Gianotti. La señora Gianotti apareció asesinada y enterrada en España, pero por más que se formó una comisión investigadora en el parlamento peruano, el gobierno de Belaúnde Terry encubrió las responsabilidades de Ritcher, del "gaucho" Cisneros y Francisco Morales Bermúdez. Eso sí, viajaron y cobraron por "investigar".

LA MISMA ESCUELA, CASI LAS MISMAS PALABRAS.-

La “doctrina Harguindeguy” (ministro del interior de Videla) demandaba: “es mejor que mueran cien inocentes antes que escape un culpable”. De forma similar la doctrina contra- insurgente del “gaucho”, Gral. Luis Cisneros Vizquerra, dice: “Para que las fuerzas policiales puedan tener éxito tendrían que comenzara a matar senderistas y no senderistas, porque es la única forma como podrían asegurarse del éxito. Matan 60 personas y a lo mejor ahí hay 3 senderistas… y seguramente la policía dirá que los 60 eran senderistas” (Revista QUEHACER, Desco, N° 20, p. 60. Lima, enero 1983).

LA RECIPROCIDAD ENTRE HOMÓLOGOS CASTRENSES.-

El 2 de abril de 1982 la dictadura militar argentina liderada por Galtieri decidió invadir las islas Malvinas para recuperarlas de manos británicas. El mismo día el gobierno peruano de Fernando Belaunde Terry respaldó en las Naciones Unidas los petitorios de descolonización de las islas que reclamaban los argentinos. En síntesis, el Perú respaldaba la posición argentina y hacía votos por una solución pacífica. Pero el 10 de abril, el general Luis Cisneros Vizquerra reiteró que el Perú apoyaría a Argentina en caso de una agresión inglesa, aclarando que esta decisión le correspondería al Presidente y al Congreso. Lo cierto es que las fuerzas armadas peruanas, en ese lapso post dictadura militar, conservaban un margen de acción que les permitía actuar por encima de una democracia inmadura. Fue así como contribuyeron con materiales de guerra, pertrechos y personal militar a las fuerzas armadas argentinas en pleno conflicto.

NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS.-

El expresidente Alejandro Toledo ha salido a reivindicar a su amigo de tragos Francisco Morales Bermúdez Cerruti, a quien exhibía en sus mítines como un “paladín de la democracia”. Nosotros recordamos al dictador que impuso estados de emergencia, mortíferos toques de queda, represión sin límites, asesinatos, secuestros, torturas y deportaciones. Todo ello en coordinación con sus socios continentales, subordinándose a la estrategia de EEUU en plena guerra fría. No hubo una Comisión de la Verdad para juzgar a los militares que tomaron el poder por las armas y violaron todos los derechos. Es el momento de juzgar a Morales Bermúdez, quien ahora alega razones de edad y de salud para eludir a la justicia.

jueves, 19 de enero de 2012

MOVADEF LOGRÓ LO QUE QUERÍA


El Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales (MOVADEF) ha puesto a prueba la legitimidad del sistema democrático. MOVADEF quiso inscribirse como partido político en el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) pero fue rechazado por motivos ideológicos. Una organización que se declara “marxista-leninista-maoísta-pensamiento Gonzalo” obviamente es el PCP Sendero Luminoso con otro membrete. ¿Hasta qué punto la democracia liberal es tan sólida como para asumir un desafío de tal envergadura?

La censura, en política, prestigia al censurado. El único triunfador en esta contienda circense es MOVADEF. Ha conquistado espacios mediáticos locales, ha fomentado el debate, se ha convertido en noticia internacional. Los periodistas que confrontan a su máximo exponente, el abogado Alfredo Crespo, recurren a toda una serie de ridículas estratagemas para no dejarlo hablar y hostilizarlo: cumplen la cuota de repudio al terrorismo, con gesticulación y verbo altisonante. MOVADEF quiso jugar con las reglas de su enemigo, pero éste traiciona sus propias normas para darle la contra.

Demostrando la fragilidad de la democracia representativa, el MOVADEF ha conseguido la campaña mediática que hasta hace dos meses no tuvo y ahora son objeto de un proyecto de ley en el Parlamento. Esta democracia tiene que recurrir al gran garrote contra un enemigo minoritario y sin posibilidades de crecimiento. Una democracia liberal que se ve en la urgencia de traicionar sus propios postulados para defenderse de “terroristas” conversos (hoy electoreros), pierde esencia y autoridad moral.

¿SUICIDIO O PROVOCACIÓN DE MOVADEF?

Parece que el único objetivo de MOVADEF, por el momento, ha sido la provocación. Si sus estrategas hubiesen querido incursionar seriamente en política electoral, tendrían que haber constituido una táctica de largo aliento desde 1992 hasta la fecha. No lo han hecho así. Esto pasaría por una inserción de cuadros en diversas agrupaciones políticas hasta otra etapa de mayor centralización en un movimiento amplio de masas con perfil propio.

Nuevamente reaparece una de las más serias limitaciones del fundamentalismo gonzalista: la confusión entre Partido y Frente. Lo más adecuado para masificar la propuesta de MOVADEF habría sido una política de frente amplio, con pluralidad de criterios pero con objetivos bastante concretos. Así los cuadros MLM-PG se constituyan en la columna vertebral del frente, éste no necesariamente tiene que limitarse a las mismas precisiones ideológicas que el partido. Si la causa es la amnistía general y la “solución política a los problemas derivados de la guerra”, pues al MOVADEF no sólo deberían concurrir los prosélitos del MLM-PG, sino todos los interesados.

LA IMPUNIDAD Y MOVADEF

Cuando Abimael Guzmán Reynoso, el camarada “Gonzalo”, convoca a sus militantes a luchar por una “solución política a los problemas derivados de la guerra”, todavía no estaba clara la otra consigna: “amnistía para todos”. Esta última no puede ser tan popular en los sectores sociales castigados por la estrategia contrainsurgente de las fuerzas armadas. Esa misma estrategia que sembró los campos de fosas comunes y lesionó derechos fundamentales de miles de pobladores inocentes, alimentó las filas del PCP-SL. Después de la derrota estratégica, MOVADEF iguala ante la historia a quienes tomaron las armas para cambiar la sociedad con quienes impusieron una política de tierra arrasada para acabar con la subversión. Ergo, sus militantes encarcelados tienen los mismos derechos y reivindicaciones que los criminales del Grupo Colina. A confesión de parte, relevo de pruebas.

El error parte de la consideración de que hubo dos bandos: el PCP-SL y las fuerzas del estado. Si se perdonan mutuamente y se funden en fraterno abrazo, olvidan que hay otro sector que es el gran perdedor masivo de toda la guerra: el pueblo. Estamos hablando de pobladores y campesinos a quienes la guerra lesionó sin ser ellos parte del conflicto. Además, quienes se consideran revolucionarios no tienen por qué luchar por los derechos de genocidas que no los han llamado a conciliación. Al Estado y sus agentes no les interesa la “amnistía para todos” si va de la mano del PCP-SL. Ellos quieren su propia amnistía. Pero aún así, de acuerdo a la legislación interna del país y tratados con fuerza de ley, no procede la amnistía ni el indulto cuando se trata de delitos de lesa humanidad.

LO QUE HA OLVIDADO MOVADEF

El Pensamiento Gonzalo desconoce la ley del tránsito de cambios cuantitativos a cualitativos, en virtud del “monismo” en filosofía, que dice que sólo existe una ley única y fundamental: la ley de unidad y lucha de contrarios. Es la ley fundamental, pero no la única. De allí se derivan varios errores ideológicos. Uno de ellos es saltarse las etapas tanto del desarrollo de las condiciones históricas, como de la maduración de la conciencia de masas, etc.

Si hubiesen iniciado una campaña por la reubicación de los presos de la ilegal Base Naval del Callao a prisiones donde puedan disfrutar de derechos carcelarios, habrían conquistado algo desde 1993. Pero si atendiesen más a lo que tienen ante sus ojos, les quedarían menos presos tras las rejas. Los presos por delito de terrorismo no necesitan una amnistía, sino que les retornen los derechos penitenciarios que les quitó el último gobierno de Alan García.

Con el escándalo y la provocación, MOVADEF arriesga los pocos derechos que les quedan a sus presos, porque ya amenazaron el premier Valdéz y el ministro de justicia Juan Jiménez Mayor con más recortes. De otro lado, el ministro de Justicia anunció la aprobación de un decreto supremo que impide la redención de penas en casos de corrupción, terrorismo y otros delitos graves, cuando no se haya cumplido con el pago de la reparación civil.

lunes, 19 de diciembre de 2011

REFLEXIONES ANTE LA MUERTE DE KIM JONG IL



Ha muerto un líder del socialismo coreano a quien la prensa imperialista ha empezado a caricaturizar. Para los socialistas del mundo, cualquier caricaturización es una ofensa al sentido común. Necesitamos reflexionar acerca de un modelo socialista que ha sobrevivido a la guerra fría, al descalabro de la URSS y el aggiornamiento neoliberal del comunismo chino. Pensemos entonces.

DERRUMBE DE LOS MITOS Y RECOMPOSICIÓN DEL SOCIALISMO

Corea socialista sobrevivió a la unipolarización del mundo contemporáneo. A los países del Tercer Mundo (colonias, semi-colonias, neo-colonias), no nos favoreció en absoluto el tránsito de un mundo bipolar (Washington-Moscú) a un mundo unipolar. A quienes predicaban doctrinas alternativas al socialismo real, (trotskistas, anarquistas, maoístas) tampoco. A quienes desde la izquierda criticaron ácidamente las imperfecciones de las sociedades socialistas, proponiendo un socialismo perfecto, inmaculado e impoluto, les fue peor. La unipolaridad del mundo significó el monopolio del discurso político por parte de la aplanadora ideológica neoliberal. El discurso triunfalista del neoliberalismo se apoderó de los medios de información masivos y de las aulas universitarias.

Colapsado el único modelo de aplicación del socialismo marxista, tanto en Europa del Este como en el lejano Oriente, desde Moscú hasta Pekín, Corea del Norte sobrevivió a todas las tempestades económicas y al acoso político y militar del imperialismo yanqui, constituyéndose en la principal amenaza nuclear en el Pacífico. Pero, ¿qué hace de Corea del Norte un ejemplo negativo para los marxistas occidentales?

LOS RIESGOS DEL TRÁNSITO ININTERRUMPIDO

Corea del Norte, como ningún socialismo asiático, llegó a la economía planificada después de una real revolución burguesa. Veamos la teoría en sí. La tesis trotskista de la revolución permanente se parecía mucho a la tesis leninista del tránsito ininterrumpido y por etapas: ambas querían realizar la revolución burguesa bajo la dictadura del proletariado y arribar lo más pronto posible a la construcción de la economía socialista. A diferencia de lo que habían pronosticado Marx y Engels, el socialismo no se construyó en los países de economías capitalistas más avanzadas (Inglaterra, Alemania, Francia) donde el proletariado industrial era más numeroso. En tiempos de Lenin, la evolución del capitalismo a su fase monopólica (imperialista) obligaba a replantear la estrategia y táctica del proletariado. La cadena se rompería por el eslabón más débil: las colonias o semi-colonias. Pues bien, el tránsito de aquellas economías semifeudales al socialismo, obligaba a un salto acrobático de transformaciones estructurales que imponía riesgos políticos. Algunos fueron saltos mortales. Corea socialista aplicó la idea Zuche, basada en el absolutismo del líder y la comunión con su pueblo.

LOS SOCIALISMOS SUPÉRSTITES

Después de 1990 contábamos con los dedos de una mano cuántos países socialistas quedaban en el orbe. Decíamos Cuba, Corea del Norte, Viet Nam, Laos, Bielorrusia. Los socialismos asiáticos, siguiendo la regresión de China, involucionaban hacia el capitalismo dependiente. Pero justamente esos socialismos asiáticos tenían denominadores comunes, tales como surgir de guerras de liberación nacional y de sociedades eminentemente agrarias con amplios rezagos pre-capitalistas. El caso de Cuba es distinto, a pesar de compartir con los otros países mencionados la liberación nacional y el socialismo. En Cuba la vía democrática liberal se había agotado entrecruzándose con dictaduras militares, pero ambas siempre dependientes directamente del imperialismo yanqui.

Nos interesa mucho esta distinción entre procesos políticos. La democracia burguesa capitalista o “liberal” no prosperó en colonias semifeudales como Corea o Vietnam. Europa del Este después de la 2da Guerra Mundial experimentó la construcción del socialismo en países donde hubo revoluciones burguesas. Volviendo a Cuba, señalaríamos que el modelo democrático liberal se agotó en su descarada dependencia del imperialismo yanqui. Difícilmente los socialismos que se construyen en países donde se ha pasado por la vía democrático-liberal, culminen en regímenes unipersonales o dinásticos consanguíneos.

EL CASO COREANO

Dejemos la historiografía al lado. Corea del Norte formó parte del mundo socialista antes de su división tras la polémica Pekín-Moscú. La idea Zuche caracterizaba al socialismo coreano diferenciándolo en matices de la línea de Mao en China y de la de Ho Chi Minh en Vietnam. Muerto el máximo líder histórico, Kim IL Sung, asumió la continuidad dinástica en el poder su hijo Kim Jon IL. Kim IL Sung nos dejó el recuerdo de su alianza estratégica con el gobierno de Alan García, a quien auxilió con un gran lote de fusiles AKM y patrulleros de fabricación norcoreana, en plena lucha antisubversiva.

Desde luego, está demás la precisión: a los comunistas peruanos nos conviene que existan países socialistas que se opongan al imperialismo principalmente yanqui. El desarrollo de misiles atómicos por Corea del Norte es un poderoso disuasivo al coloso imperial. Pero tenemos que precisar también que el modelo de sucesión dinástica en el poder es propio de monarquías pre capitalistas. El absolutismo, la aristocracia y el totalitarismo se suponen derrotados por la revolución burguesa, la misma que es superada con creces por la revolución socialista.

Al ver llorar desesperadamente de rodillas y con gritos destemplados a los norcoreanos por el reciente fallecimiento de Kim Jon IL, nuestra modesta opinión materialista dialéctica sufre un duro contraste. Peor si ya se anuncia que uno de los hijos del occiso dirigente asumirá el mando. Definitivamente no es el socialismo que postulamos.

¿Y QUÉ SOCIALISMO POSTULAMOS?

Lecciones hemos sacado del desplome de los estados socialistas a fines del siglo pasado. Entre muchas razones estructurales y superestructurales, identificamos una razón política de vital importancia: la constitución orgánica del estado socialista. Los soviets fueron órganos de la democracia directa de masas y por lo tanto órganos del poder popular. Cuando estos órganos se atrofian y son sustituidos por una élite en el poder, el socialismo debe empezar a contar sus días. Nada más pernicioso para el socialismo que los privilegios de la casta dirigencial y el silenciamiento de las masas en cuanto a decisiones de gobierno. Se trata de un “estado tipo comuna” que debería ser la última forma de estado, apuntando a la desaparición de esta maquinaria opresora. El socialismo de Marx y Engels, como el de Lenin, no tiende a perpetuar la estructura del estado, sino a su desaparición. En esto reside la diferencia entre marxismo e interpretaciones fariseas.

viernes, 9 de diciembre de 2011

ARTEMIO OTRA VEZ, LA MISMA ESTUPIDEZ


Un fenómeno complejo, obviamente, tiene un proceso de desarrollo donde existen varias contradicciones. El materialismo dialéctico nos enseña que ante un fenómeno complejo, donde hay más de una contradicción, corresponde identificar cuál es la contradicción principal. Y a esta contradicción principal se le subordinan las otras contradicciones. Clase elemental, dirían muchos camaradas.

En el momento actual, nuestro país no tiene como contradicción principal la oposición o antagonismo entre el Estado y el terrorismo. Los tres últimos gobiernos han esgrimido, a su conveniencia, la tesis fantástica del “rebrote terrorista”. Uno de los principales agentes de opinión del imperialismo yanqui: Fernando Rospigliosi, quien así como disfrutaba de los dineros de las agencias “intelectuales” financiadas por el imperio y luego formó en planilla de personal de la embajada yanqui, clamando por la ausencia de democracia en Cuba y critica a Hugo Chávez, trepó en la escala política anunciando el supuesto e imaginado “rebrote”. Y así llegó a ministro del Interior. Y la pegó de inteligente. Y hasta que votó por Keiko Fujimori, este año, no hubo tan temido rebrote. Y a este productor de superchería barata algunos lo llamaban “intelectual”. ¡Por favor! Permítannos disimular la risa.

Ahora el camarada Artemio ocupa páginas de la prensa local. Éste es un refrito de la peor especie y en la circunstancia que vive el país no es más que un globo aerostático para que la conciencia colectiva se aleje de los verdaderos y urgentes asuntos que comprometen el destino nacional. El camarada Artemio, por enésima vez, pide diálogo y promete entrega de armas o inutilización de las que luce ante cámaras. ¿Quién le presta atención al impotente Artemio? Promoverlo a primeras planas es útil para que la solución del conflicto de Conga y similares venga por el lado autoritario del anti-terrorismo. Con toda intención, relevar a Artemio a un lugar de importancia mediática que no le corresponde, abona el camino del autoritarismo, del cretinismo antisubversivo y de la militarización de los conflictos socio-ambientales.

Preguntamos: ¿Qué acciones militares de gran envergadura le corresponden a la columna de Artemio en los últimos 15 años?... ¿En qué momento, durante la última década, Artemio ha sido una amenaza contra el estado de derecho?... ¿Qué grandes movilizaciones de contingentes militares, batallones y compañías han sido provocadas por las escaramuzas de Artemio y su grupete?... El conflicto de Conga sí ha motivado un gran despliegue militar con estado de emergencia, pone en riesgo la autoridad del Estado y pone por los suelos el prestigio del presidente “nacionalista” Ollanta Humala.

El cogobierno Humala-Toledo se garantiza a través de la suma de votos en el Parlamento, ya que los nacionalistas no tienen mayoría parlamentaria. Pero a su vez el toledismo y otros operadores en la propia esfera de poder, cumplen con el encargo del Departamento de Estado Norteamericano: controlar toda acción nacionalista que sea lesiva al capital monopólico, a los dictámenes del Banco Mundial y del FMI.
El fantasma del rebrote terrorista, del diálogo (o según la claudicación sin condiciones de los senderistas: “solución política a los problemas derivados de la guerra”), está al servicio de dos cosas: la primera, ya la dijimos, es la solución represiva a los conflictos socio-ambientales; la segunda, es la oficialización de la impunidad de genocidas y masacradores de nuestro pueblo durante el conflicto interno. Represión a los dirigentes populares que luchan contra la voracidad de las mineras e impunidad a los asesinos de uniforme.

Por ejemplo, la detención arbitraria del dirigente cajamarquino Wilfredo Saavedra, pretextándose mediáticamente en que fue, hace años, preso por terrorismo, no tiene asidero legal. Al no ser una detención motivada por mandato judicial ni producirse en flagrante delito, es un secuestro de los sabuesos de DIRCOTE. Por supuesto, hay ingenuos que creen que la “equivocación” la cometieron los agentes policiales de DIRCOTE. Pero ese mismo día el presidente Ollanta Humala dio un discurso ante las Fuerzas Policiales denunciando a aquellos que habían sido ayer traidores a la patria y hoy son dirigentes populares. Por lo tanto, queda demostrado que el secuestro de Saavedra y sus cinco acompañantes, fue motivado por orden presidencial.

Es en este contexto político donde aparece la nada sorprendente entrevista al inútil, impotente y claudicante camarada Artemio, en medio de enmarañadas selvas y con indumentaria digna de quienes no presentan una sola batalla a las fuerzas del orden establecido. Ya el efecto está logrado: hacerse eco en toda la prensa local, figurando incluso en titulares, como si éste fuese el problema de mayor trascendencia. El refrito ha cumplido su función. Es natural que avizoremos otros similares en el horizonte, sumándose a sorprendentes capturas y revelación de redes de financiamiento, de rebrotes, rearticulaciones, tinglados truculentos de sombríos personajes del pasado, organigramas policiales y notas periodísticas digitalizadas desde los servicios de inteligencia.

Recuérdese siempre: nos gobierna un ex -oficial de las fuerzas antisubversivas, no un luchador social. Su carta de amnistía para militares y policías, la guarda celosamente debajo de la manga, al igual que sus ímpetus de estrategia antiterrorista para reprimir a las poblaciones que no acatan sus mandatos.

VER ENLACE:

martes, 8 de noviembre de 2011

LLAMADO A ALFONSO PARA RENACER UNA VEZ MÁS


Hay una playa que yo me sé camarada
Donde vendrán a morir los alcatraces
Cuando el tiempo de guerra se acabe
Hay una montaña que yo me sé camarada
Desde donde puedes ver el horizonte
De un amanecer victorioso tras tus huellas precursoras
De un gran sueño fabuloso que dibujabas en el ocaso
Y veo la playa, el horizonte, las piedras de la montaña
Y veo ese tu sueño fabuloso que leías en las enramadas
Y veo descansando en la claridad nuestras osamentas
Que amanecen tarareando letras de una historia vieja
-entre el ocaso y el amanecer los huesos cantan
el reposo del guerrero antes de otra jornada-
Hay un recodo de río que yo me sé camarada
Hay montes más escarpados tras el horizonte
Hay una cueva que intentamos tomar por asalto
Y tu uniforme sabe a monte, a caminos escarpados y brisas agitadas
Y tu camisa huele a cuevas trasnochadas y cenizas apagadas
Tan lejos de murallas grises, de ciudades tristes y del asfalto
Hay una muerte tuya que yo me sé, camarada
un final que duele a toda la América insurgente
Los verdugos y traidores no toleran precursores
La causa del proletariado forja su propio apostolado
Escucha Alfonso el ser que junta sus miembros
Escucha Alfonso su rumor bajo la tierra generosa
Oye nuevamente al Inkarrí que viene a hacer justicia
Te están llamando, Alfonso, para renacer una vez más.
Alguien me dice, camarada, que no estás muerto.

lunes, 22 de agosto de 2011

LA UNIVERSIDAD CATÓLICA NO DEBE CAER EN MANOS DE CIPRIANI


Los que nos hemos formado en las aulas de la Pontificia Universidad Católica (PUCP) no podemos mantenernos atónitos frente a las pretensiones del Vaticano por apoderarse de su dirección. Allí nos formamos, allí aprendimos a tener un espíritu crítico, innovador y humanitario. La iglesia católica de hoy no es precisamente un dechado de virtudes.

Y usted me dirá: ¿cuándo lo fue? Le respondo: desde el imperio reaccionario de Juan Pablo II°, la iglesia católica retrocedió hacia el oscurantismo medieval, perdiendo aquel buen aire con que la oxigenó la Teología de la Liberación. Karol Wotjila oficializó al Opus Dei y nutrió la burocracia vaticana con elementos de esa organización ultraconservadora. El cardenal Juan Luis Cipriani es prosélito de esa mafia y también fue el capellán más perverso de la dictadura de Fujimori y Montesinos.

¿Quién decidirá el futuro de la PUCP? La respuesta es fácil de entender y aceptar: la asamblea universitaria, según la ley nacional universitaria y según los estatutos de la misma universidad. En otras palabras, así el protector de pederastas y ex -nazi que gobierna hoy el estado Vaticano emita una bula papal, ésta no puede pasar por encima de la legislación interna del estado peruano.

¿Puede perder nuestra alma mater la calidad de “pontificia”?... Por supuesto que sí y aun conservando, con toda libertad y derecho, la denominación de “universidad católica”. Hoy a nadie le quita el sueño perder esa calidad pontifical. Sería como si este cardenal pecaminoso me amenazara de excomunión. Le respondería: es todo un honor ser excolmulgado, eso significa que hemos deslindado campos y no de cualquier forma.

Concluyamos en que los curas no han hecho de la PUCP el pulmón intelectual que hoy es. La afluencia de estudiantes a este centro de estudios superiores, no se ha dado por la abundancia de sotanas en sus pasillos. Los deseos de un joven por ingresar a la PUCP se deben a una tradición de enseñanza con calidad que no fue hecha ni sostenida ni fomentada por la iglesia. Esa educación de calidad fue fruto de mentes libres que desafiaron siempre toda posición conservadora.


EL OBJETIVO ES POLÍTICO: LA DOMINACIÓN IDEOLÓGICA DE LA PUCP

Ya lo confesaron hoy: quieren el control ideológico, pues no sólo lo vienen perdiendo en sus parroquias donde la hemorragia de fieles migra masivamente hacia el evangelismo, sino en sus propios centros de estudios.

Recordemos que la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) fue presidida por Salomón Lerner Febres, rector de la PUCP. Que una buena cantidad de investigadores sociales que se dieron a la búsqueda de responsabilidades durante la guerra sucia, son egresados de la PUCP. Precisemos que el grupo Colina, el ex dictador Alberto Fujimori y su inefable asesor Vladimiro Montesinos, salen muy mal parados en las investigaciones de la CVR. Pues la condena al fujimontesinismo por sus crímenes de lesa humanidad, no sólo preocupa al cardenal de la dictadura, sino que indirectamente lo condena. Quien cuando fue obispo de Ayacucho sentenció que “los derechos humanos son una cojudez”, luego sirvió de mensajero de los militares que perpetraron la operación Chavín de Huantar, el rescate de los rehenes en la casa del embajador japonés Morihisa Aoki, donde no hubo ni prisioneros, ni heridos ni rendidos. O sea, el cura que metió micrófonos en las biblias, en los crucifijos, en las imágenes de Cristo, y que por ello facilitó el rescate con masacre incluida, luego fue solicitado ante el Vaticano por el dictador Alberto Fujimori para que sea “su” arzobispo. Y en la última campaña electoral, “su” arzobispo, el que impuso la dictadura fujimontesinista, cumplió su rol pro-keiko.

Y sigue cumpliéndolo, usando el púlpito para discursear por la libertad e impunidad de los criminales de guerra, por la impunidad de su jefe máximo (Fujimori) y cada día más en contra de la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, y cada día más enconadamente en contra del nuevo gobierno de Ollanta Humala. A este encubridor de pedófilos con sotana se pretende dar, desde Roma, el dominio de la Pontificia Universidad Católica (PUCP).

Bueno, pues, ante este señor de tan oscuros antecedentes y a su cáfila de rateros, pederastas, violadores de niños y ociosos con sotanas pagados por el estado, merced a un Concordato que debería terminar ya, se le intenta dar el comisariado político de la PUCP.

UN RECUERDO PARA MIS CONDISCIPULOS: FRANCESCO INTERDONATO

Ingresamos a la PUCP cuando la batalla de ideas, a nivel mundial, había llegado a su climax. Las aulas de la PUCP eran el fiel reflejo de las contradicciones que sacudían al mundo capitalista. Los cursos que llevábamos en Estudios Generales Letras (EEGGLL) estaban orientados a darnos una formación humanista integral, sin imponer una dirección política en sus contenidos. Entre ellos, el curso de Teología fue impartido con absoluto espíritu democrático, haciendo gala de algo que se convirtió, hace muchos años, en atributo de la PUCP: la tolerancia.

Después que cumplimos con todos los cursos de EEGGLL, pasamos a nuestras respectivas facultades. Los que fuimos a estudiar Derecho pronto envidiamos a quienes tuvieron como destino la facultad de Ciencias Sociales. En el plan de estudios de Derecho figuraba un curso de Teología. ¿Otro más?, nos preguntábamos absortos. Sí pues, otro más; no en vano esta universidad se llama “católica”. Hasta esta parte del cuento, usted, querido lector, tal vez estará de acuerdo en que llevásemos un segundo aburrido y tedioso curso de Teología. En EEGGLL ese curso fue todo, menos aburrido. La cosa es que, ya en Derecho, nos enfrentábamos a la intransigencia y falta de tolerancia de un monje italiano fascista llamado Francesco Interdonato, quien a falta de luces del intelecto, había defecado una infame separata que nos imponía ideas retrógradas como la criminalización del aborto, la condena del amor libre, la urgencia de incluir la pena de muerte en la legislación, la causa del terrorismo es ideológica, etc., etc., etc.

Como el cura era boxeador, matón y gritón, no permitía ninguna disidencia en el aula. Mis contemporáneos recordarán los altercados con este dilecto escritor chalaco y no me dejarán mentir. Lo enfrenté, pues. No cuento más… Dejémoslo ahí... Al fondo del salón, mientras este cura de marras deliraba en un castellano motoso, los alumnos de origen judío, junto con los ateos e incluso cristianos de la Teología de la Liberación, hacíamos el geniograma gigante de El Comercio.

Ya le habíamos puesto en el tanque de gasolina de su motocicleta una buena dosis de azúcar, ya escribíamos en los muros de los baños “muera Interdonato”, ya le dejamos un muñeco de brujería con alfileres en su escritorio, pero el tipo se envalentonaba aún más. Su cruzada anticomunista, antisocialista, antiprogresista, se alimentaba de nuestro odio.

Un buen día corrió la voz por las casetas de Derecho: Interdonato está con cáncer. No era fácil de creer, porque el cura hacía gala de ser un viejo muy fuerte, se exhibía haciendo barras en las playas de la Costa Verde, competía pulso con jóvenes atletas. Pero sí, estaba con cáncer. Nadie se lamentaba. Más bien socarronamente sonreían, luego reían, y después estallaban en carcajadas incontrolables. La piedad como virtud, no la supo inculcar Interdonato, sino que inspiró todo lo contrario.

Sacamos cuentas: A.- Si Interdonato muere este semestre, me salvo. B.- Si Interdonato no muere hasta el siguiente semestre, me pueden expulsar por trica. C.- Si adelantamos la muerte de Interdonato, haríamos una obra de bien público. Incluso hicimos un concurso para ver quién acertaba con la fecha de muerte de Interdonato. Fue la Polla Interdonato, contribuías con tu cuota y quien finalmente acertaba se llevaría la bolsa. Pero Interdonato se demoró en coger el último pasaje de su estúpida-inútil-enfermiza existencia y durante ese lapso jaló, desaprobó y motivó la expulsión de muchos buenos alumnos que deberían haberse titulado de abogados.

Como dije, muchos buenos estudiantes que no comulgaban con las ideas de este comisario fascista, fueron expulsados de la universidad por desaprobar el inservible curso más de tres veces. Nos consta que por el aspecto físico, la barba o la indumentaria informal, un joven progresista podía ser desaprobado incluso si había estudiado el adefesio de separata. Conozco grandes talentos que el Derecho ha perdido gracias a la campaña de extirpación de ideologías que emprendió este canalla ultraderechista.


Ahora, el fantasma pestilente de Francesco Interdonato recorre los pasillos y jardines de la Pontificia Universidad Católica. Clama por más émulos de su fanatismo. Que acudan más comisarios a controlar las corrientes de pensamiento que afluyen normalmente en la PUCP. Para eso, alguien peor que Interdonato, un delincuente con cargo cardenalicio, pretende hacerse de la dirección y los bienes de la PUCP, igual que el Opus Dei y el Sodalitium se apoderan de los bienes hereditarios de los ingenuos jóvenes que se dejan captar por ellos.


La primera recomendación para un nuevo gobierno que se precie de “progresista”, es romper de una vez por todas con el Concordato. Luego, por supuesto, obligar a respetar la autonomía universitaria. Y lo dejo allí: ¡NO PASARÁN, CARAJO!

sábado, 28 de mayo de 2011

¡HORROR!...HE AGREDIDO A UN REPORTERO FUJI-PARAMETRADO

El periodismo es algo más que una carrera universitaria. Así lo confirman quienes hacen periodismo sin haber estudiado en una escuela de Comunicación Social o incluso quienes, como el fallecido Manuel D’ornellas, decían que es el oficio de los “sin título”. Si revisamos biografías, constataremos que muchos buenos periodistas se hicieron tales en las salas de redacción de diversos medios. Ahora que abundan escuelas de comunicación en diversas universidades públicas y privadas, los egresados de éstas compiten en los medios con otros profesionales.

Pero el oficio de comunicador social se demerita cuando se pone al servicio del fascismo. Estamos asistiendo atónitos a la parametrización de los medios de prensa y a la subordinación de nuestros colegas para que acaten el rol infame de propagandistas de una sola candidatura: la de Keiko Fujimori, hija del ex dictador que purga condena en cárcel de lujo. El criminal violador de derechos humanos, de garantías constitucionales mínimas, el ladrón que ha saqueado a su antojo el erario nacional, no sólo tiene sucesora, sino también quienes escriban por él. Y más allá de la prensa escrita, quienes hacen programas de TV y radio, con el único fin de perpetuar a la mafia fujimontesinista torciendo la conciencia de millones de peruanos.

La dictadura de Fujimori y Montesinos inauguró una nueva era en el periodismo nacional: la de la prensa amarilla y de la TV basura. Los talk show y la prensa chicha a 50 céntimos pervirtieron al consumidor y efectuaron una lobotomía colectiva, de la cual ahora vemos sus efectos. No se nos diga que no actuamos. En 1998 hicimos una memorable protesta multitudinaria con todos los colegios de Lima, en plena dictadura, protestando contra este instrumento de dominación. Queda bien claro que para hacer este tipo de “periodismo”, no se necesita ni talento ni profesión. Basta ser delincuente embozado y fingirse comunicador social. Hoy mismo, periodistas que no quisieron acatar el rol impuesto por los dueños de los medios donde trabajaban, han perdido el empleo. Otros, se sostienen en ellos bajo amenaza. Muchos están fuera hace tiempo porque se les niega el derecho a sobrevivir con aquello que sí saben hacer. Detrás de la máscara de la libertad de expresión, encontramos subempleo, subordinación, explotación y falta de derechos elementales para hombres y mujeres de prensa.

Provocadores y soplones a la orden

Decimos que la ética no funciona para aquellos que han confundido su rol de comunicadores sociales con el vil oficio de soplones. Delatar y provocar refugiándose tras una cámara, no es hacer periodismo. Ya nos hemos referido al linchamiento reporteril en otro artículo. Acosar, cortarle el paso, provocar al entrevistado para que pierda la compostura y salga la peor imagen de él, transformó a ciertos reporteros en una quinta columna o fuerza de choque en defensa del sistema imperante.

Esto ha pasado en la última marcha multitudinaria y silenciada por los medios venales, el 26 de mayo. Un reportero, preparado para el choque y la provocación, refugiando su identidad tras un casco de motociclista, me filmaba cuando hacía pintas con el lema NO A KEIKO. Lo que no sale en audio es la provocación deliberada: oiga, por qué pinta las paredes, oiga… Nuestra reacción primera fue rociarlo con el spray de pintura. Pero no contento con ello, el vil reportero al servicio del fujimontesinismo, insistió en perseguirme con la cámara por delante. Recibió un golpe y ahora dicen sus patrones que le rompimos el instrumento de trabajo.

Una explicación oportuna

Para empezar a darla, soy escritor y periodista. Así lo reconoce la conductora del programa que me acusa: Mónica Delta. He cumplido mis labores en diferentes medios de prensa y ahora estoy en cura de silencio por las razones antes expuestas. Por lo tanto, lejos está de mi ética agredir a colegas que cumplen con su trabajo. La polarización de fuerzas en nuestro país, a puertas de las elecciones en segunda vuelta, que se definirán entre el candidato de Gana Perú, Ollanta Humala, y la candidata de la última dictadura que padecimos, Keiko Fujimori, ha trazado una frontera insalvable entre quienes defienden el estado de derecho y quienes pretenden facilitarle el paso a la impunidad de genocidas y ladrones.


La candidata Keiko Fujimori goza del apoyo unánime de una prensa parametrada e incondicional, que no sólo silencia las noticias sobre el adversario, sino que une esfuerzos con los servicios de inteligencia que intervienen nuestros correos, facebook, teléfonos fijos y celulares. Y que quede bien claro: no nos intimidan las amenazas, porque todos saben que nos llegan puntualmente. Este matonaje periodístico que viene aparejado con las maniobras previas a un fraude electoral, también reclama su derecho a la inmunidad e impunidad.


En tal contexto puede entenderse mi reacción airada frente a una provocación. Bien dice un compañero mío en el facebook: si la prensa está en manos de canallas, entonces que hablen las murallas. Por eso pintamos lemas en los muros durante las marchas antikeiko. Y mientras pintamos, muchos reporteros de prensa internacional nos han filmado. Pero ninguno se atrevió a provocarnos, a cuestionarnos o a intimidarnos, como sí lo hizo el “agredido” de Canal 2 que refugiaba su identidad tras un casco de motociclista.

¿Mónica Delta puede acusarnos de algo?

Cuando nos identifica con nombres y apellidos, profesión y arte, y además se me dice “seudo-intelectual”, podemos decirle: es un honor viniendo de quien viene. La periodista Mónica Delta tuvo que salir del país después que la dictadura a la cual sirvió se desplomó por fuerza de la insurgencia popular y el pueblo peruano recuperó el estado de derecho.


A diferencia de ella, muchos colegas periodistas e intelectuales, participamos en la Marcha de los Cuatro Suyos. A diferencia de ella, muchos redactores fuimos purgados de los medios en los que pudimos habernos ganado el pan honestamente. A diferencia de ella, algunos de nuestros colegas fueron asesinados por los paramilitares y militares que cumplían órdenes del Pentagonito.


Su colega, ¿periodista?, Aldo Mariátegui participa de esta campaña, tanto en TV como desde su pasquín Correo. No nos extraña que ambos envíen a un reportero, protegido previamente por un casco, a sabiendas de que iba a fomentar las iras. Lo cierto es que he recibido adhesiones y solidaridad de intelectuales, profesionales, estudiantes y ciudadanos honestos, quienes aseveran que los representé a todos ellos en una sola actitud.


En síntesis, los seres conscientes e inteligentes de este país repudian a la prensa parametrada por el fujimontesinismo, corrompida con los millones de las transnacionales mineras y de los dueños del poder económico. Su descarada campaña para que gane las elecciones la hija del exdictador, puede contar con lúmpenes reporteriles, genuflexos y serviles, pero jamás con un periodista que tenga un mínimo de ética.


No me molesta que desde las letrinas fujimoristas me tilden de "seudo intelectual". Escribo, luego existo. Enseño, luego existo. Lucho, luego existo. Milito, luego existo. Mi conciencia no está a la venta ni en alquiler. El ejemplo contrario lo pueden dar Nicolás Lúcar, Aldo Mariátegui, Mónica Delta y similares. Ellos siempre tendrán trabajo, bien remunerado, porque marchan al son de la comparsa de los dueños de grandes capitales. Yo marcharé siempre con la memoria de nuestros colegas asesinados en Uchuraccay, con el ejemplo de Pedro Yauri y de Melisa Alfaro Méndez.


Ni el fascismo que tratan de instaurar nuevamente ni el matonaje servil de los lumpen-periodistas, podrán acallarnos. Escribo y escribiré siempre para un pueblo que lucha por su dignidad. Y preparamos desde ya una segunda Marcha de los Cuatro Suyos. Tengan la plena seguridad, epígonos del poder, cáfila de seudoperiodistas: ¡Venceremos!