jueves, 23 de agosto de 2018

MÁS VENEZOLANOS EN EL PERÚ ¿XENOFOBIA O LEGÍTIMA DEFENSA?



El termino xenofobia se define según el diccionario de la Real Academia Española (RAE) como odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros. Esta conducta debería calificarse según el grado de agresividad del xenófobo y hacia quiénes se dirige como objetivo. Lo principal es: por qué motivos. ¿La inmigración venezolana ha generado xenofobia? Yo creo que no. No se trata de simple aversión al extranjero, sino de defensa del espacio mínimo vital, en el campo laboral, mas nunca en el aspecto cultural, racial, etc. El peruano es por naturaleza hospitalario, hasta excesivamente amable y cortés con quien llega de afuera a vivir en el país. Hay una incontrolable inmigración, masiva, aluviónica, de venezolanos para la cual la natural hospitalidad del Perú y la estructura del país no estaban preparadas.

Estamos hablando no de un caso, no de cien. Sencillo es tratar con un caso, como el de mi esposa cubana enseñando en el colegio particular Atusparia en los 90’ (ahora propician por ley la entrada masiva de venezolanos a la educación pública: abajo el SUTEP). Sería sencillo tratar con 10 mil o 20 mil inmigrantes venezolanos. Estamos hablando de una inmigración masiva que desborda la capacidad de oferta laboral de un país tercermundista y subdesarrollado. Y esa masificación desbordante es parte de un plan, no es espontánea, tiene objetivos geopolíticos y geoestratégicos. Ese cuento del “humanitarismo solidario” V.S. la “xenofobia” es para ingenuos. Se lo cuentan a otro que no sepa el significado real de la xenofobia en carne propia. Y eso lo sé desde la infancia.

Quienes hacen de esto un cuento, relaten algo más fiel a la realidad que a las buenas intenciones; pueden buscarle una base científica a la inmigración actual, los efectos económicos, sociales y políticos, posibilidades de recepción laboral, factibilidades de que los inmigrantes generen autoempleo, posibilidad del Perú dé satisfacción de necesidades básicas. Esto significa trabajar con cifras, datos, estadísticas realistas y buscar las proyecciones a futuro. Nada que ver con poses hepáticas y sentimentalistas. En un juicio de alimentos, no solo se toma en cuenta la necesidad de percibir alimentos de una parte, sino también la capacidad de darlos de la otra.

Pero si la clase empresarial piensa nutrir sus planillas con trabajadores a medio sueldo y que no protesten porque son enemigos del "populismo de izquierda", entusiastas fans de la economía neoliberal, ya sabemos quién se beneficiará del abaratamiento de mano de obra antisindical. Vemos que el imperialismo tienen el plan de iniciar una guerra de invasión a Venezuela por petróleo, y usa el desabastecimiento para generar descontento, hambre y fuga masiva; así también invade "pacíficamente" otros países que pudieran seguir la ruta de Evo Morales o Rafael Correa.

A ver si me responden qué cantidad de aumento de oferta de mano de obra puede soportar la economía peruana en un periodo determinado, cuál es el índice de la demanda de empleadores, a qué techo podemos llegar en materia de empleo, subempleo o estrategias individuales de supervivencia. Y sobre todo, la irresponsabilidad de crear aquí un ejército industrial de reserva que abarate aún más el precio de la hora de trabajo, cosa que también perjudicará a los inmigrantes venezolanos y creará un polo grande de reclamos económicos y sociales, porque el país no puede dar lo que no tiene. Y si no se ve esto desde el punto de vista de clase, caeremos en la lacrimosa y sentimental “solidaridad” del fariseo pequeño burgués. Nuestro internacionalismo es proletario.

Como digo: es sencillo reducir el problema a la xenofobia. Aquí nadie odia a los venezolanos por su color de piel o por su forma de hablar o por su cultura. No encuentro juicios de aversión xenófoba. Encuentro sí agredidos por inmigrantes para quitarle su esquina de ventas de golosinas, quitarle posibilidades de empleos menores (que son masivos), además de una minoría lumpen que ya asalta, roba o simplemente agrede físicamente a peruanos en su propio gran hogar. Pero la gran masa cuenta con la simpatía de buen trato de los venezolanos. Lo que no hay es una planificación responsable sino un desborde incontrolable que ya rebasó el índice de lo previsible. Y eso va a generar una crisis sin precedentes en un país pobre como Perú.

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